Este accesorio de la serie QUARK le permite realizar la observación solar en la línea H del calcio. Al igual que todos los filtros QUARK, este se acopla fácilmente al enfocador del telescopio.
Tenga en cuenta lo siguiente: los filtros solares QUARK de la línea H del calcio solo deben utilizarse con refractores (telescopios de lentes) de hasta un máximo de 150 milímetros. A partir de una apertura de 80 milímetros, debe utilizarse un filtro bloqueador de UV/IR que, no obstante, debe seguir siendo permeable a la luz de la línea H del calcio (véase «Accesorios recomendados»). El refractor no debe tener ningún elemento óptico situado detrás de la lente frontal, ya que cerca del foco —como su propio nombre indica— se alcanzan altas temperaturas que podrían dañar dichos elementos. Por lo tanto, le rogamos que no utilice aplanadores, lentes de barlow ni elementos similares.
El fabricante DayStar recomienda refractores con una relación focal de f/8 a f/15, por ejemplo:
Con una distancia focal mayor, la imagen se vuelve más oscura, pero con mayor contraste.
Las dos líneas espectrales de calcio-K (CaK) y calcio-H (CaH) revisten una importancia similar en la observación solar a la de la línea H-alfa del hidrógeno. Ambas líneas de calcio tienen longitudes de onda inferiores a 400 nanómetros. En este rango, la sensibilidad del ojo humano disminuye notablemente con la edad. Por ello, los fabricantes de filtros se centran en la longitud de onda más corta de la CaK y recomiendan la observación puramente fotográfica, ya que el chip CCD es lo suficientemente sensible.
El Calcium-QUARK está diseñado para la línea CaH. Esta tiene una longitud de onda de 397 nanómetros, algo mayor que la de la línea CaK (393 nm). Según indica el fabricante, este color sigue siendo visible para la mayoría de las personas, por lo que el Calcium-QUARK también es adecuado para la observación visual.
En la luz de calcio, al igual que en la luz H-alfa, se realiza la observación de la cromosfera del Sol. La imagen de la derecha ofrece una idea de ello. Las protuberancias también son reconocibles en la luz de los iones de calcio. Sin embargo, debido a su escaso brillo, su observación resulta más adecuada desde el punto de vista fotográfico.